Aquel descubrimiento:
“Le gustaba la incógnita y dejó de preocuparle el deseo de saber quién era y cómo se llamaba. Pero la vio al día siguiente y al otro, y muchos más. Así fue cogido bajo la red de su fascinación. Cuando estaba a punto de descubrir su nombre, ella desapareció, dejando eh su boca aquel intenso sabor de deseo.
Eso fue todo. Transcurrieron seis años. Él dejó de ser...




























