Un fino sentido del humor y una trama de factura impecable hacen de Disturbio una narración sorprendente por lo inesperada. Sin duda, la novela ganadora del Premio Nacional de Novela 2008 del Ministerio de Cultura es el texto refrescante que todos estábamos esperando.
A la farsa, la impostura y el sonambulismo de quienes escudan ignorancia y frustración tras el léxico abigarrado, o simplemente...








