Bienvenido Salvador Buenaventura, acaudalado y ejemplar abogado de vieja estirpe peruana, decide cambiar de vida a sus cincuenta y cuatro años de edad. Con tal finalidad aterriza en Barcelona, dejando atrás su Lima natal, una magnífica carrera de abogado, y sobre todo, un estigma familiar que hasta entonces siempre supo mantener a raya: el alcoholismo. Una vez superada la titánica y...









