Lacan cae como un paracaidista ante oyentes ocasionales. Tiene una hora para decirles quién es y lo que hace. Los vuelve sensibles al siguiente contraste: a) El inconsciente es aceptado, ya no asombra a nadie, pero solo por un efecto de propaganda; se han acostumbrado al psicoanálisis, pero como a una moda terapéutica, auxiliada por "charlatanerías" que lo reducen a lo ya conocido. b)...
























