¿Tenemos derecho a juzgar la conducta de otras personas en un mundo en el que las moralidades son diversas y a veces opuestas? ¿Compartimos, como seres humanos, un patrón que nos permita entendernos los unos a los otros? ¿De veras tenemos opiniones divergentes sobre lo que constituye el bien y el mal, lo dañino y lo beneficioso, la dignidad y la humillación… O existe, a un nivel más...








