Al hojear este libro veinte años después de que fuera publicado por primera vez y treinta y siete de haber escrito la primera de las piezas punk que reúne, lo que me impresiona es qué divertido fue escribir cada una de sus partes. Una diversión a veces desesperada –el temor de no estar captando bien el asunto, preocupación por el escaso efecto que podría tener la música en las grandes...







