Martín se ve obligado a regresar a Guayaquil cuando le diagnostican sorpresivamente un cáncer terminal. Ni su juventud, ni un futuro promisorio en los Estados Unidos —tampoco ser de clase alta— lograrán detener una enfermedad que empieza a devorarlo. Así que, con solo veinticuatro años, se embarca en un viaje de regreso a su ciudad natal y se propone ajustar cuentas con un episodio...














