Marcelo Trinidad Alcasser no tiene pasado. Su temprana orfandad lo dejó sin historia, sin una tradición oral que le permitiera reconocerse en un tiempo y un lugar concretos. Inmerso en la locura, no tiene más remedio que inventarse un pasado, una memoria improbable para tener un relato que contarse.
Su nieto rescata los diarios que Alcasser escribió durante sus estadías en el psiquiátrico,...











