Mentimos a nivel individual y a nivel colectivo, en trivialidades y en grandes escándalos financieros, en nuestra vida cotidiana y sobre nuestro pasado. Dejamos la ética de lado por un pequeño descuento, un placer carnal, una nota más alta, una codicia desenfrenada o la leve ventaja respecto a nuestro competidor directo. Políticos, deportistas, jueces, niños, hombres y mujeres. Y sin...












